Todos en gavilla contra el alcalde

Se está armando una velada conspiración que busca la revocatoria del alcalde Daniel Quintero.

OPINION

Por Octavio Gómez Q.

En la escuela o en el colegio cuando un compañero no simpatizaba a los demás porque era diferente, o porque era más bonito y agradable que los otros, o porque era más feo, o porque era más tímido o por cualquier motivo, es frecuente que sus compañeros o un grupito de ellos, formaran gavilla contra su víctima y le atormentaban la vida de todas las formas posibles.

Eso está pasando en esta provincia de Medellín y el Valle de Aburrá, cuando unos distinguidos señores y señoras, algunos se hacen llamar empresarios y otros dirigentes gremiales, se juntan en gavilla para hacerle bullying al alcalde Daniel Quintero y a su administración.

La forma adoptada para validar esta práctica y legitimarla de alguna manera, la han llamado VEEDURIA CIUDADANA, Todos por Medellín.

La convocatoria la hace el denominado Comité Intergremial (y otros pequeños grupos gremiales o empresariales), liderado por un buen muchacho y egresado de una prestigiosa universidad privada, pero que se deja presionar por los gallos de larga espuela para defender causas de dudosa procedencia.

Y uno toma la cuerda de un extremo y jalando poco a poco se va dando cuenta hacia dónde va el marrano.

El alboroto en el gallinero provincial de esta parroquia, comenzó con la decisión del alcalde Quintero -en su legítimo derecho por lo demás- de ordenar investigar a los contratistas responsables de la construcción de Hidroituango.

Y ahí fue Troya y las gallinas comenzaron a cacarequiar de tal manera que asustó a todo el resto de los corrales y sus vecinos.

Y para completar el sainete, los gallos viejos de la junta de EPM, queriendo cagarse en las gallinas jóvenes de abajo y en un gesto de soberbia de gruesa y roja cresta, renunciaron a seguir cuidando sus intereses.

El cacareo inundó las llamadas redes sociales y se armó el pugilato entre los que aplaudían al alcalde por su valerosa decisión a favor de la ciudad y los que, en gavilla, escupían y rayaban los muros del señor Facebook y similares.

El último acto de este cacareo, convertido ya en circo y bochornoso espectáculo culminó con una fea y grosera carta que firmaron 312 “empresarios” y líderes, tal vez muchos de ellos del hueco y de la minorista,  por el lenguaje y la agresividad que mostraban en la misiva.

Y uno no entiende cómo en ese evento se ha dejado involucrar un gallo fino y decente como Carlos Raúl Yépez, expresidente del Grupo Bancolombia, a quien al día siguiente en la entrevista con la W, le vimos reculando por haber firmado esa carta y con serios síntomas de arrepentimiento. Decía que sí, pero que no, y que solo hablaba a título personal, al más típico estilo fajardista.

Pero queriendo rematar sus malquerencias, ya convertida en odio contra su compañero de clase en esta escuela llamada Medellín, los amotinados le han dado un nombre rimbombante y eufemístico a su accionar: VEEDURIA CIUDADANA, Todos por Medellín.

Y no es que nosotros estemos en contra de las veedurías ciudadanas ni mucho menos, pero cuando se conforman con propósitos netamente políticos y torpedear a una administración, es otra cosa.

 

¿Y por dónde va la cuerda

Tomándole el pulso a la clase dirigente antioqueña, donde corre sangre de grandes y rancios matices de los que solo defienden sus intereses, uno ve con claridad de qué lado palpita su corazón.

La cuerda comunica directamente con las aspiraciones presidenciales del 2024.

La gavilla sabe que Daniel Quintero es un preocupante obstáculo para la próxima elección de presidente de la cuerda de los políticos y empresarios paisas, amangualados en sus intereses particulares y contratos. Y sus miradas ya sabemos a qué domicilio están dirigidas.

Aquí no soportan a nadie que piense diferente, ni mucho menos que amenace al cavernario orden político que ha prevalecido en Antioquia.

De inmediato lo asaltan a picotazos y lo acusan de comunista o castrochavista, que es la forma como ha evolucionado el miedo en forma de persona.

Recordemos que la iglesia católica siempre amenazó con el demonio y las llamas del infierno a quienes pensaban diferente.

La tal VEEDURIA es una aventura en la que los implicados mostrarán la verdadera cara de quienes quieren el sistema siempre a su modo y a sus conveniencias y orientada de manera muy clara por un exalcalde con aspiraciones a presidente, que también sostiene la cuerda de este sainete  y a su vez, un expresidente en serios aprietos judiciales.

Como han visto un gallo fino en la provincia que canta duro y que hace peligrar el anquilosado “orden institucional” de quienes han moldeado el mundo solo para ellos, se están preparando con todas las armas posibles para hacerle la guerra a la renovación generacional.

Vuelan plumas en el corral, pero los gallos viejos saben que vienen vientos nuevos y con seguridad otro gallo cantará en el gallinero.

Esta columna también salió publicada en el periódico virtual EL CORREO, https://www.periodicoelcorreo.co/opinion/todos-en-gavilla-contra-el-alcalde/

pero firmada por Diego Calle, quien al final nos da el crédito, pero en forma equivocada. No es de Múnera Eastman donde tenemos un programa, es de www.octaviopensa.com

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